La red de Internet ofrece a los niños variedad de sitios y actividades. Desde sitios que ofrecen juegos, redes sociales para niños (por ejemplo culb pinguin) y más. El problema es la exposición de los niños a contenidos para adultos, otros contenidos que no coinciden con nuestros valores y el riesgo de caer en trampas de adultos que quieren explotar a los niños.
En el internet es muy fácil pasar de un sitio a otro sin tener idea lo que hacemos. El niño puede estar en un juego inocente y hacer clic sobre un banner que publica un sex shop. Lamentablemente no todos los dueños de sitios para niños cooperan y colocan banners con materiales para adultos en su sitio.
Así mismo hay muchas posibilidades de chatear con otras personas, lo que permita a pedófilos contactarse con futuras víctimas. Los niños no saben distinguir de una a otra actividad que los pone en peligro.
Hay muchos delincuentes y grupos que invierten dinero y fuerza en dañar a los niños por medio de la red, el daño puede ser: sexual o delictivo y criminal
Sexual: el delincuente sexual o pedófilo actúa en la red con la intención de crear un vínculo con el niño, tentarlo a encontrarse personalmente, y cometer un delito sexual.
Delictivo o criminal: En Internet actúan grupos de delincuentes de red (hackers) que invaden la red de compañías y oficinas gubernamentales con el propósito de efectuar fraudes y robos, estos hackers pueden reclutar a estos niños para realizar tareas para ellos.
Hay dos clases de heridas que pueden ocasionar graves trastornos a los niños:
Herida espiritual y mental: se produce cuando el niño entra en sitios pornográficos y descubre toda clase de fotos y artículos que le dan una sensación de humillación y vergüenza provocando una herida muy grande en su pequeña alma.
En Internet no solo existe pornografía, hay toda clase de artículos sobre sectas peligrosas, sitios de sondeos y pesquisa que pueden dañar al infante.
Herida física: cuando el niño se encuentra personalmente con el delincuente, y este lo agrade físicamente.
La técnica más común realizada por estos criminales es tentar al niño, ellos hablan a los sentimientos de los niños, manifiestan compresión, bondad, ofreciendo ayuda en sus problemas, regalos y entendimiento en sus dificultades.
Hay entidades y personas que ponen esfuerzos y tiempo para conquistar la confianza del infante, escuchan sus problemas, se identifican con la música favorita del navegante! y cómo no!, les gustan los mismos juegos que a los niños y despacio van conquistando la confianza del niño hasta que los convencen de encontrarse personalmente con ellos.
Los niños naturalmente son muy curiosos con respecto al sexo y les interesa buscar toda clase de información, y en muchos casos prefieren que sea fuera del núcleo familiar.
Al formarse esta situación, se crea el contacto con los pedófilos, quedando el niño indefenso y sin entender plenamente lo que acontece cayendo en las garras de estos degenerados.
Por estas razones nosotros como papas tenemos que tomar medidas para proteger a nuestros niños. Como cualquier otro aspecto en la vida de nuestros hijos tenemos que estar involucrados también en sus hábitos de navegación en la red de internet.
Muchos padres dicen alarmados que ellos no saben nada de Internet. La mejor manera de aprender es interesarte por lo que ellos hacen, una forma, es pasar tiempo con ellos mientras lo están usando. Pídeles que te muestren lo que hacen y que te enseñen a tener acceso a los servicios que ellos usan. A fuerza tenemos que aprender sobre el internet y conocer los sitios que nuestros hijos pasan allá unas horas a la semana. Lo mismo que hacemos con la televisión.
Solo ustedes son los responsables de lo que a sus hijos pueda pasarles. Por lo tanto no se sientan molestos de penetrar en la privacidad de sus hijos.
En el próximo artículo discutiremos maneras prácticas para proteger nuestros hijos de peligros en la red.
2010-03-03 20:28:00